sábado, 7 de diciembre de 2013

Yogyakarta, Borobudur, Prambanan

Hace meses que veníamos hablando con Clau, mi amiga de toda la vida (nos conocemos desde que teníamos como 1 año, pero no voy a entrar en más detalles acerca de hace cuanto tiempo fue eso jaja) sobre el famoso viaje a Asia. Ella venía planeando venir por su lado, y justo mi viaje en Australia se acababa y esta era (al fin) mi próxima parada.
Bue, mi WH en Oz se acabó en junio, pero como después decidí volver como "turista" para viajar un poco y conocer más (y al final me quedé más de lo que quería en un principio) coincidió con la fecha en que ella venía. En realidad ella venía más tarde pero adelantó el viaje un par de semanas. Nunca nos poníamos de acuerdo en la fecha o el lugar en que podríamos juntarnos (ya se habrán dado cuenta que yo para hacer planes soy terrible).  Yo sólo tenía mi pasaje de salida de Australia hacia Bali, y ella se iba a Kuala Lumpur. Las fechas se acercaban, así que no quedó más remedio que determinar una fecha cualquiera y un punto de encuentro que nos conviniera a las dos, así que nos decidimos por Yogyakarta para visitar un par de templos y acordamos viajar juntas por una semana.
Fue genial verla después de un año y medio, y en un lugar tan lejos de casa.
El primer día salimos a dar una vueltita. Íbamos a un market, pero cuando salimos a la calle un conductor de rikshaw (si en Bali eran motos, aquí eran rikshaws, lo que no quiere decir que no habían muchas motos) nos ofreció llevarnos, después de negociar un rato le dijimos que sí. Nos cobró 20.000IDR por llevarnos al market al que nos dirigíamos, pero fuimos a miles de lados menos donde queríamos. Primero nos llevó a un lugar dentro del palacio del sultán donde hacen Batiks. El loco que los hacía era todo un pro, habían unos diseños hermosisisiisismos! re caros sí, pero es muucho trabajo, así que es comprensible que cobren tanto. Después nos llevó donde otro loco que hacía marionetas, bien famosas en Indonesia también. Son hechas en cuero y tienen unas perforaciones minúsculas, y obviamente es todo hecho a mano. Son verdaderas obras de arte.
Obviamente nos llevaba a estos lugares con la idea de que compremos algo, seguramente le darán comisiones, pero lo que ellos no entienden es que no toda la gente que anda viajando anda turisteando (= con mucha plata para gastar).
Después fuimos a unas tiendas de ropa, y nos decía que miremos y que él nos esperaba mientras comprábamos.
Nunca encontramos el lugar que andábamos buscando.
En la noche estaba sentada en el hostel esperando a Clau, y un par de holandeses de la nada me dicen que van a ir a cenar a un restaurante vegetariano que queda cerca y que si quería ir con ellos,  más buena onda! nunca los había visto! Esperamos a Clau y fuimos todos a cenar. El lugar es genial! Milas se llama, es como una mini jungla en medio de la ciudad, re tranqui, super verde, la comida de primera y barata (de esos mismos habían varios en Ubud, pero con precios más parecidos a los australianos :S). Éramos 4, cada uno pidió algo de beber más un plato de comida y nos salió menos de 130.000 IDR!
Al día siguiente nos despertamos ultra temprano, 3:30 am, porque tomamos un tour que nos llevaría a Borobudur y Prambanan. La primera parada era Punthuk Setumbu, que en realidad no es nada, solo un mini track de unos 15 minutos que te lleva a un mirador desde donde puedes ver el amanecer sobre Borobudur.  A esa hora de la mañana se empieza a levantar una niebla o algo así desde el suelo, así que al amanecer lo vimos, pero a Borobudur no tanto. Luego fuimos por desayuno a un puestito afuera de Borbudur (té, más unas tostadas y unos trozos de frutas) y después al templo. Tomamos a un guía que nos contó cosas sobre el templo, sobre el descubrimiento, las reconstrucciones después de algunos terremotos, que significan algunos de los relieves, las estupas, símbolos varios. Ese día (la verdad no se si fue sólo ese día o si siempre es así) habían unas escuelas de inglés en el templo. Al principio era entrete porque los niños se acercaban y empezaban a conversar y se sacaban fotos contigo. Luego, a medida que subías, pasaba lo mismo, pero era interminable. Es que tenían un examen o algo así, donde tenían que hablar con la gente, hacerles un par de preguntas, y luego una tenía que ponerle una nota y firmar un papel. El problema es que se acercaba un grupo de unos 6 a 8 niños, sólo uno hablaba, y cuando empezabas a firmar se acercaban como 10 más. Y así todo el rato, todo el rato, todo el rato.... Supongo que así se sentirán los actores o cantantes famosos, todos querían tu firma y todos querían fotos contigo. A pesar de las desconcentraciones, Borobudur la lleva, es hermoso, y apuesto a que sin tanta gente debe ser aún mejor.
Luego fuimos a Prambanan, que es un complejo de templos hindú. Igual es re lindo, y este afortunadamente no estaba tan lleno.
Esa noche fuimos a cenar de nuevo a Milas, esta vez éramos 8 del hostel más James (inglés que conocí en NZ hace como 3 años, con el que me junté en Melbourne también). Esa noche la cena salio como 290.000IDR por nueve personas! demasiado barato.
Ah por si les interesa, el tour a los dos templos, incluyendo las entradas ( que son como 25 USD y 17 USD, aunque si tienen alguna tarjeta que digan que son estudiantes pagan la mitad o algo así) y el mirador para el amanecer, más el desayuno, nos costó 545.000 IDR, y fueron como 9 hrs.
El último día en que hicimos algo, fue un domingo. La primera parada, fue el Bird Market de Yogyakarta. La verdad no me gusta quejarme (es mal karma nos dijieron en Borobudur :P), pero para mi no fue una buena experiencia. Es horrible! al principio no estaba tan mal. Jaulas grandes con parejas de pajaritos coloridos, mm ya, bien, pero seguías caminando y .....gosh, quise comprarme no se cuantos pollos :( Eran unas jaulas enanas con no se cuantos pollos en ellas, algunos sin ojo, porque obviamente en espacios tan pequeños se estresan y se empiezan a atacar entre ellos, después había otro que yo creo estaba a punto de morir, apenas se movía, no se podía ni parar, estaba medio desplumado, no tenía ni comida ni agua! Los perros y gatos tampoco, sin agua y con ese calor!, más encima en jaulas donde el piso era de rejillas, los pobrecitos apenas se movían porque no podían caminar en esa superficie. También habían unos caracoles terrestres pintados y vivos!....terrible, horrible.
Después de eso tomamos un mini bus (no lo que nosotros llamamos minibus, pero imagínense una micro en miniatura) y nos fuimos al palacio del sultán. Nuestra idea era ver el show de las marionetas y cuando íbamos llegando nos encontramos con un loco (un tipo que Clau había conocido hace dos días cuando andaba en busca de batiks) que nos dijo que el palacio estaba cerrado porque había una ceremonia de circunsición. Buu! desanimados nos pusimos a seguirlo porque nos dijo que nos llevaría a otro lugar. En eso una inglesa que andaba con nosotros dijo que había leído harto sobre eso, que te dicen que está cerrado y luego te llevan a donde sus amigos para que compres cosas, James opinaba lo mismo, que el 99% de las veces que te dicen que un templo está cerrado, es mentira. Así que le dijimos que no gracias que íbamos a ir al palacio igual no más. Llegamos a la enrtada sur del palacio,  él venía con nosotros tratando de convencernos que estaba cerrado, y otro loco que estaba ahí nos dijo lo mismo, que la ceremonia que blablabla, y nos dijo que él trabajaba ahí, hasta nos mostró su tarjeta. Ahí como que nos terminamos de convencer de que todo era mentira porque algunas chicas dijieron que primero pasarían al baño, y el dijo que no había baño, siendo que estaba parado al lado de un cartel que indicaba el baño. Así que luego nos fuimos en busca de la otra entrada al palacio. Cuando llegamos había una cantidad considerable de gente pagando entradas, nos pusimos a la fila y, luego, obviamente disfrutamos del show. Después fuimos a recorrer el palacio, en realidad solo una parte que esta hecha museo. Hay muchas cosas antiguas de todo tipo, pero el problema es que nada está en inglés, así que además de mirar y suponer, no se puede hacer nada más.
Después de almorzar fuimos en busca del Water Castle, en el camino pasamos por una parte de la ciudad que estaba media destruida, pero es genial, son unas escaleras y pasillos llenos de juventud haha al fondo de una escalera-tunel habían unos locos tocando reggae pero con un contrabajo...woo eran geniales, más allá había una niña así como modelando y dos tipos sacando fotos... El water castle es como la picina del sultán, ahí nos cobraron de nuevo 10.000 IDR (menos de 1 dólar aussie jaja) pero es re pequeño el lugar.
En la noche, adivinen que!, fuimos de nuevo a Milas jajaja es que quedaba tan cerca del hostel, y la comida es tan buena! Después terminamos por fin de decirnos que hacer los días que nos quedaban. La idea original era ir a Mt Bromo,un volcán bien famoso, en el que la gente va a ver el amanecer (son re fan de los amaneceres por allá), pero era demasiado esfuerzo por tan poco. El viaje desde Yogya duraba como 9 horas, para levantarse de nuevo a las 3 am, caminar 45 min y fin. Así que, cambiamos de idea. Tomamos un tren a Surabaya, (el sector cerca de la estación de trenes de Yogya la lleva!, tiene mucha más onda que donde nos estábamos quedando nosotras),  desde donde tomaríamos nuestro avión hacia el paraíso :)


nuestro conductor de rickshaw

en la mitad de la calle

amaneciendo

Borobudur




niños sacándonos fotos xD

ja!

otra turista acosada con las entrevistas


La estatua de  Buda no terminada de la estpa principal

Prambanan








Bird Market

:(

vivos! :S

y pensar que en las factories tienen mucho menos espacio

pobrecitoooooooooooo, a este si que lo quería rescatar

cosa chori para crecer plantas

show (que no estaba cancelado por ninguna ceremonia!) de las marionetas


ayayay

Water Castle


lunes, 2 de diciembre de 2013

Ubud

Después de pasar un día en Kuta , decidí que ya era suficiente y decidí probar el otro pueblo mega conocido de Bali: Ubud. Al llegar y bajarnos del bus, vi dos mochilas iguales, una era la mía y la otra tenía que ser de un chileno, obvio (es Doite xD) así que ahí conocí a Eduardo, y después buscando gente para compartir taxi, conocí a Gabriella que había estado en el mismo hostel que yo, e iba al mismo que yo había bookeado en Ubud. Ella dijo que era cerca, así que los 3 empezamos a caminar en busca del hoste, mientras todos los taxistas nos trataban de convencer de que era lejos. Después de un rato accedimos a tomar uno, ya que no estábamos muy seguros de donde quedaba el hostel, y había calor, y con el peso de las mochilas el calor se multiplicaba.
Llegamos al hostel y estábamos en la misma pieza con Gabriella, porque las dos habíamos bookeado la noche anterior, y la niña que atendía nos indicó nuestras camas, y eran dos camas de arriba. Le preguntamos si podíamos usar las de abajo mejor, que es más cómodo, y nos dijo que no. Yo supuse que era porque alguien había bookeado antes que yo, pero cuando Eduardo preguntó si habían piezas disponibles y le dijieron que sí, quedó en nuestra pieza y en una de las camas de abajo!, pero la niña insistía en que las nuestras (mía y Gabriella) eran las de arriba...
Después de hacer el check-in,  fuimos en busca del famoso Monkey Forest. Estaba como a una media hora desde el hostel. La entrada sale 20.000 IDR, y tiene un par de caminitos que se pueden hacer bien rápido, pero con el calor es mejor ir lentito jeje además para ver a los monos quitándole cosas a las otras personas jaja afortunadamente ninguno de nosotros sufrió ninguna pérdida. En realidad el mayor problema es la comida y el agua, si estás comiendo algo o tomando agua, no te sorpredas si derrepente te salta un mono encima para robártelo, y si lo hace no trates de pelear, sólo dáselo (al novio de una amiga un mono lo mordió porque no quería darle sus galletas jajaja, pero no pasa nada, no tienen rabia).
Cuando salimos empezamos a preguntar a los taxistas cuanto cobraban por un día de viaje visitando templos y todas esas cosas conocidas, y conseguimos uno por 400.000 IDR, y eso incluye el auto y el chofer, obvio, y la bencina.
Al otro día nos fueron a buscar a las 9:00, y el primer sitio que visitamos fue Goa Gajah, o la Cueva del Elefante. Llegamos entramos a la cueva, caminamos alrededor, llovía así que muchas fotos no se podían sacar. Encontramos una especie de altar, y nos quedamos ahí un rato un poco protegiéndonos de la lluvia también y llegó un viejito, que no hablaba inglés, y nos empezó a hacer señas como para que le copiemos. Ponía sus manos así como rezando, y con la cabeza agachada, y nos empezó como a "bendecir" tirándonos agua. Cuando terminó, sacó un fajo de billetes y nos mostró uno de 50.000IDR y levantó una especie de mantel que había en el altar y lo puso debajo. Y nosotros nos miramos y el nos volvió a mostrar, y nosotros sacamos billetes más chicos, obviamente, y los pusimos, y él nos decía no, y nos mostraba el billete de 50...
Después de ese templo fuimos a Gunung Kawi. Es un templo con unas esculturas gigantes talladas en la roca, un río que pasa por entremedio y unos campos de arroz por el otro lado, bello.
La tercera parada fue Tirta Empul, otro templo. Es famoso por su agua sagrada, y la gente va ahí a bañarse para purificarse. Algunas partes del templo están cerradas porque son sólo para orar.
Los tres templos anteriores son hindú, porque a pesar de que la mayoría de Indonesia es musulmán, en Bali la religión más importante es el hinduímo.
También por si les interesa, la entrada a cada uno de los templos es de 15.000 IDR.
En el camino igual tuvimos que pagar unas especies de peajes, en realidad era un tipo, policía supongo, al que había que pagarle algo. La primera vez fueron 45.000IDR, y la segunda 15.000IDR (entre todos).
Nuestro driver, paró en un restaurante para que almorcemos, pero era el restaurante más caro! en realidad en Australia hubiera sido barato, porque era buffet, pero para precios indonesios era carito. Y la gracia era que tenía vista a Mt. Batur y al lago, pero como el día estaba medio malo, había una niebla espesa, no se podía ver nada, sólo por unos 5 minutos se despejó un poco, pero fue suficiente para sacar unas cuantas fotos xD
Después de almuerzo pasamos a ver unas terrazas de arroz hermosas que estaban en el camino y después a una plantación de café que tenía free tasting. También ellos producen un tipo de café que es super caro. Para seleccionar los granos....en realidad ellos no seleccionan los granos. Hay un animal que vive en el área, que elige los mejores granos, los de mejor calidad, después los desecha (después de comérselos), y lo que estas personas hacen es recoger la caca del animal, luego limpian los granos, los pelan, los tuestan, los muelen, empaquetan....todo a mano.
Nos dieron a probar 8 diferentes sabores de café, en realidad 7 más un chocolate caliente. Había uno con ginseng que era delicioso! Y todo este tour y muestras eran gratis, la niña que nos explicaba era suuuuuuper buena onda, y  sabía algunas palabras en español :)
Les daría el contacto de nuestro taxista, es que era tan buena onda y chistoso, pero no lo tengo :/ sólo recuerdo que se llama Ketut, lo que no es de mucha ayuda, porque cada 4to hijo de las familias balinenses se llama así...
Al día siguiente no hicimos mucho, salimos a caminar buscando alguna clase de yoga. Nos metimos por una calle cualquiera, que después de unos 5 minutos caminando nos llevó a un lugar que parecía super lejos del pueblo. Era un caminito angostito, con algunos cafés y puestitos a la orilla y muchas terrazas de arroz ahhhh tan verde, tan tranqui, tan bello! Y así caminando hacia ningún lado fue como encontramos unos bungalows hermosisisisisimos, y así fue como conocimos tambien a Emile, un fotógrafo-escrito indonesio, que nos invito a pasar a conocer la sala de yoga que tienen y a hechar un vistazo a las habitaciones. Eran de lujo!, pero de un lujo rústico y natural, con una vista genial a...nada en particular, sólo una pared verde de árboles, y pasto, que mejor?
El loco este nos contaba que estaba escribiendo acerca de la preservación de la cultura balinesa, y que para eso viajaba alrededor de la isla y se quedaba unas dos semanas en cada pueblito para aprender sobre sus tradiciones. Luego nos preguntó que planes teníamos, y le dijimos que esa noche queríamos ir a ver alguno de los bailes tradicionales y como que se rió, y le preguntamos que que pasaba, y dijo que era justamente eso sobre lo que estaba escribiendo, como las tradiciones se han ido perdiendo o cambiando para satisfacer al turista, que los bailes (que en realidad son ceremonias) se han ido acortando para poder mostrar más en un periodo determinado de tiempo, y que se usa mucho más maquillaje para hacerlo más atractivo, que las personas que realizan las danzas ya no entran en trance porque los dioses saben que estan bailando para los turistas y no para ellos... Pero bue, creo que era un must do, así que fuimos no más a ver un baile en la noche. Vimos el Kecak Dance, o danza del fuego, y un viejito que (supuestamente) entraba en trance y caminaba sobre el fuego.




Afuerita del Monkey Forest






alquien se quedó sin agua...

ese loco estaba re volao

elongando haha

Goa Gajah

donde nos "bendijeron"

Ganung Kawi




Tirta Empul


Mt Batur

Kopi


Tegallalang

Ubud, afuerita del centro



Kecak dance



el que caminaba sobre el fuego